MADRID LAIR BLOG.

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El semáforo

En la inteligencia emocional se habla mucho del concepto de semáforo en las interacciones sociales: luz verde, luz amarilla, luz roja.
Una luz verde es una conducta por parte de otra persona que toleramos sin problemas, más bien nos es indiferente. Ejemplo: estoy paseando con una chica y es una luz verde que ella esté caminando a mi derecha o a mi izquierda.
Una luz amarilla es algo que aceptamos aunque nos cuesta hacerlo. Ejemplo: una chica con la que estamos saliendo nos dice que por ninguna razón la podemos llamar en su horario de trabajo que es de 9 a 18. Lo aceptamos aunque nos cuesta un poco.
Una luz roja es una conducta que absolutamente no toleramos por parte de nadie. Ejemplo: quedamos con una chica y ella nos da plantón o, sin ser tan extremos una chica tarda 2 días en contestar a un mensaje si esto es algo que no toleramos por parte de nadie.
Como gestionamos nuestras “luces rojas” dice mucho de nosotros. Si permitimos que esto ocurra sin decir nada o expresar nuestro malestar somos pasivos y la otra persona se puede aprovechar de nosotros, si reaccionamos de manera violenta y rabiosa somos agresivos y generamos resentimiento y barreras. Si conseguimos defender nuestros derechos, explicar a la otra persona qué nos hace sentir lo sucedido sin herirla, sin juzgarla, de manera que nos comprenda y que nosotros comprendamos a ella somos asertivos y vamos a podernos relacionar con la otra persona de una manera respetuosa y transparente.
Asertividad y seducción van de la mano, ni una conducta agresiva ni una pasiva a largo plazo son fructíferas.
Un error a evitar: una conducta pasiva frente a una luz roja por una chica “especial”, más guapa de las que solemos conocer, que nos gusta más, que nos impresiona más representa un auténtico suicidio.
Ejemplo: no tolero que nadie tarde dos días en contestar a un mensaje, o que cuando le hago una pregunta directa no me contesta claramente etc…
Sin embargo a “esta chica especial” se lo permito, tengo una conducta pasiva por puro miedo a discrepar con ella y a perderla. Resultado? La chica pierde interés, porque la ponemos por encima de nuestros valores, le permitimos conductas que no permitimos a nadie sin que ella se lo haya merecido subcomunicando necesidad y escasez. Nos pensamos listos en ser pasivos y no discrepar porque pensamos que si discrepamos puede que se acabe el juego, pero es justo lo contrario, la chica pensará “Otro que me permite hacer lo que me da la gana, qué chico poco interesante”. De lo contrario pensará “Un tío firme y fiel a sus principios, me gusta”
Si hay una “luz roja”, alguna conducta que no toleramos por parte de nadie, tampoco se la podemos permitir a una chica por muy guapa que sea, porque enseguida perderemos interés a sus ojos.
No permitas pasivamente una conducta de luz roja a una chica solo por el hecho de ser guapa, porque no hay nada más atractivo que ser fiel a tus principios!

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This entry was posted on August 27, 2015 by in Staff..
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